viernes, 12 de febrero de 2010

CHASKI*, NOTICIAS DESDE EL PERÚ

Saludos a todos nuestros lectores, les compartimos esta reflexión hecha por Janeth Madero, Misionera Laica, en el Cusco.
Ella decidió entregarle a Dios parte de su vida en la misión del Perú, compartiendo su fe y alegría en la región andina.
sin más preámbulo les invito a leer la siguente reflexión fruto de su experiencia.

P. Ángel Javier, MG.

HABLANDO DE CULTURA Y RELIGIÓN…

El mundo de hoy nos presenta un sin número de realidades culturales y religiosas; un mundo globalizado e independiente, lleno de cambios, de posibilidades, donde todo lo encuentras; por ello existen grandes divisiones económicas, políticas, culturales, sociales, religiosas, de poder, raciales e ideológicas. Muchas de ellas emanan del egoísmo, egocentrismo, individualismo y amor propio y llevan a vivir de una forma más inhumana, en la que buscando la propia felicidad, muchas veces sacrificamos a nuestro prójimo.

Es por ello que desde nuestra propia, cultura base y fundamento de lo que somos, así como también desde nuestra religión debemos luchar por vivir los valores que se nos han enseñado (la paz, el amor, la justicia, la verdad, la fraternidad, la unidad, la solidaridad y otros valores más). Ya que ellos reflejan nuestra propia identidad – nuestra forma de ser-.

Al encontrarnos frente a otras culturas u otras religiones, muchas veces nos choca un poco y nos cuesta aceptarlas, ya que de alguna manera nos cuestionan acerca de lo que nosotros creemos, vivimos y somos, sin embargo el saber tomar lo bueno de ellas y el descubrir el rostro de Cristo en su pensar, ser y vivir nos ayuda a crecer como personas acrecentando nuestra fe.



Ya que nos permite a ejemplo de Jesús que es el único camino y es maestro del Amor, acercarnos a nuestro prójimo, conocerlo, aceptarlo; viendo desde otra perspectiva las cosas, no haciendo juicios, respecto a su pensar, ser y/o vivir, sino rescatando todo lo bueno y lo bello que nos une, con miras a llegar a ser uno “Padre, que sean uno para que el mundo crea” (Jn 17, 21)

Doy gracias al Dios de la vida por el don maravilloso que me da al permitirme experimentar estas realidades multiculturales y multireligiosas e ir teniendo con ello una conciencia mas profunda y clara, de la sencillez de amar, respetar, vivir y servir en un mundo tan diverso.

Creo firmemente que independientemente de la cultura y de la religión que profesemos todos somos hijos de Dios en el Hijo, quien nos a amado tanto que entregó su vida para nuestra salvación, y por ello aun cuando en ocasiones nos cueste un poco entender y aceptar muchas cosas, debemos abrir nuestros corazones a Dios, para que ÉL siempre sea el motor de nuestra vida, para que construyamos en medio de tanta destrucción, para amar en medio del odio, para ser paz en medio de la guerra, para ser pan partido para el mundo entero, testimoniando con nuestras vida, lo que este mundo pide a gritos, amor, paz, justicia, fe, esperanza, caridad, siendo lo que somos “sus hijos”.
Busquemos siempre el rostro del Señor, sepamos discernirlo en medio de las diferencias ya que Él es el único que nos puede enseñar a ser verdaderamente felices.

Pidamos a Jesús que haga nuestro corazón semejante al suyo.
Un abrazo y muchos saludos a nuestros lectores
En Cristo Misionero
Janeth Madero Cuadras
MLGA, Cusco, Perú

1 comentario:

  1. Animo en toda su labor misionera...
    by the way FELICES PASCUAS
    un saludote para todos

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