lunes, 13 de febrero de 2012

CHASQUI: NOTICIAS DESDE PERÚ







NOVIEMBRE 2011


Este mes fue un mes de estudio. Del 07 al 11 los Padres y MLA tuvimos la Reunión de Estudio. Fueron días de preparación para la IV Reunión Intercapitular. Analizamos y reflexionamos el caminar de la Misión de los últimos 3 años a la luz del IX Capítulo General.



Janeth Madero Cuadras MLA concluyó el Programa de Formación Misionera Internacional, que se llevó a cabo del 13 al 26. Alrededor de 25 participantes entre laicos, laicas, religiosas, religiosos y sacerdotes formaron parte del proceso, los mismos que provienen de diferentes partes de Latinoamérica como: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, México y Perú. El lema que motivó este último módulo fue “Misionera – Misionero !Desde la Vida, gestemos nueva Vida!

Uno de los iniciadores de esta Misión, el P. Antonio Hernández Rodríguez MG, regresa a la Patria el miércoles 23. El P. Toño llegó a la Misión en 1980, estuvo en Bagua Chica, Pucallpa, Caballococha y como Superior de la Misión en Perú. El Consejo General aceptó su jubilación.

El día 30, el P. José G. Camarillo Martínez MG, Superior de la Misión, participó de la Asamblea Anual del Centro Nacional Misionero (CENAMIS) en el Auditorio de la Conferencia Episcopal Peruana. Cada año las Superioras y Superiores Mayores de los Institutos Misioneros en Perú se reúnen para reflexionar algún tema misionero y analizar el caminar misionero en el Perú.

DICIEMBRE 2011

El día 8, con una Eucaristía en la Catedral de Pucallpa, el Obispo Monseñor Gaetano Galbusera SDB, presidió la celebración de la Patrona de Pucallpa, la Virgen Inmaculada. Después de la Misa, los padres, religiosas y misioneras laicas que colaboran en el Vicariato tuvieron la Reunión de fin de año. En Cusco, para celebrar este día, los Colegios que están dentro de la Parroquia Sagrada Familia, tuvieron sus Primeras Comuniones.

Del 8-10, el P. José G. Camarillo Martínez MG predicó en el Triduo a la Virgen de Guadalupe en la Parroquia Santa Teresita de la ciudad de Tingo María. El 11, en la Parroquia Sagrada Familia de Cusco tuvieron Velada a la Virgen de Guadalupe, con las tradicionales mañanitas, el “Chocolatón” para recaudar juguetes y regalarlos en las comunidades más pobres, una Obra de Teatro, preparada por el grupo de teatro juvenil de la parroquia. El 12, los Padres MG de Pucallpa se unieron a la celebración de la Virgen de Guadalupe a la parroquia que lleva su nombre a cargo del P. Gerald, misionero canadiense.


En la Misa Domincal del día 11 a las 11:00 a. m. Monseñor Gaetano Galbusera, Obispo de Pucallpa, presentó oficialmente al P. Ángel Javier Tosca Cerino MG como nuevo párroco de la Parroquia Virgen del Carmen. Este mismo día 11, la Parroquia San Pedro y San Pablo organizó un bingo para recaudar fondos para la ampliación y remodelación del Templo Parroquial.

Del 11-18 se llevó a cabo la Novena a la Virgen de la Esperanza en una de las capillas de la Parroquia Virgen del Carmen que lleva este nombre, y del 14 al 24 también se llevó a cabo la Novena en la otra capilla del Niño Jesús. Se contó con la participación de las comunidades cristianas de la Parroquia y de los Padres MG con sus respectivas comunidades parroquiales.

El sábado 17, con la participación de más de 100 jóvenes de las 3 Parroquias MG en Pucallpa y la Parroquia Jesús de Nazareno tuvieron su Retiro Juvenil de Adviento en preparación a la Navidad. El mismo día 17 pero en la Parroquia Sagrada Familia de Cusco se tuvo el I Concurso de Villancicos con la participación de 16 intérpretes de varias parroquias de la Arquidiócesis pero organizado por la misma Parroquia.


Con la celebración de la Misa, abrazos, regalo de juguetes, cantos navideños y chocolatadas (taza de chocolate y paneton) en cada una de nuestras Parroquias, los días 24 y 25 celebramos ese gran acontecimiento que es el Nacimiento del Niño Manuelito, la Navidad del Señor Jesús.

Con diferentes actividades, las Parroquias de Sagrada Familia de Cusco y Pucallpa se prepararon para el día 30 celebrar su fiesta patronal.


! FELIZ AÑO 2012 ¡
LES DESEAMOS LOS PADRES Y MLA EN PERÚ

viernes, 10 de febrero de 2012

SE PUBLICÓ EL MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI PARA LA CUARESMA 2012


Se publicó esta semana el mensaje del Santo Padre, Benedicto XVI para la Cuaresma, en el que reflexiona sobre el versículo 24 de la Carta a los Hebreos: “Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras”. Ofrecemos a continuación amplios extractos del texto:

“La Cuaresma nos ofrece una vez más la oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. En efecto, este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario”. (…) Este año deseo proponer algunas reflexiones a la luz de un breve texto bíblico tomado de la Carta a los Hebreos: ‘Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras’ (10,24)”. (…)

1. ‘Fijémonos: la responsabilidad para con el hermano.

“El primer elemento es la invitación a ‘fijarse’ (…) El verbo que abre nuestra exhortación invita a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarse extraños, indiferentes a la suerte de los hermanos. Sin embargo, con frecuencia prevalece la actitud contraria: la indiferencia o el desinterés, que nacen del egoísmo, encubierto bajo la apariencia del respeto por la ‘esfera privada’. (…) Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos ‘guardianes’ de nuestros hermanos (cf. Gn 4,9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado reciproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien. El gran mandamiento del amor al prójimo exige y urge a tomar conciencia de que tenemos una responsabilidad respecto a quien, como yo, es criatura e hijo de Dios: el hecho de ser hermanos en humanidad y, en muchos casos, también en la fe, debe llevarnos a ver en el otro a un verdadero 'alter ego', a quien el Señor ama infinitamente. Si cultivamos esta mirada de fraternidad, la solidaridad, la justicia, así como la misericordia y la compasión, brotarán naturalmente de nuestro corazón”. (…)

“La atención al otro conlleva desear el bien para él o para ella en todos los aspectos: físico, moral y espiritual. La cultura contemporánea parece haber perdido el sentido del bien y del mal, por lo que es necesario reafirmar con fuerza que el bien existe y vence, porque Dios es ‘bueno y hace el bien’ (Sal 119,68). El bien es lo que suscita, protege y promueve la vida, la fraternidad y la comunión. La responsabilidad para con el prójimo significa, por tanto, querer y hacer el bien del otro, deseando que también él se abra a la lógica del bien; interesarse por el hermano significa abrir los ojos a sus necesidades. La Sagrada Escritura nos pone en guardia ante el peligro de tener el corazón endurecido por una especie de ‘anestesia espiritual’ que nos deja ciegos ante los sufrimientos de los demás. El evangelista Lucas refiere dos parábolas de Jesús, en las cuales se indican dos ejemplos de esta situación que puede crearse en el corazón del hombre”: la parábola del buen Samaritano y la del rico Epulón y el pobre Lázaro. “En ambos casos se trata de lo contrario de ‘fijarse’, de mirar con amor y compasión. ¿Qué es lo que impide esta mirada humana y amorosa hacia el hermano? Con frecuencia son la riqueza material y la saciedad, pero también el anteponer los propios intereses y las propias preocupaciones a todo lo demás. Nunca debemos ser incapaces de ‘tener misericordia’ para con quien sufre; nuestras cosas y nuestros problemas nunca deben absorber nuestro corazón hasta el punto de hacernos sordos al grito del pobre. (…) El encuentro con el otro y el hecho de abrir el corazón a su necesidad son ocasión de salvación y de bienaventuranza”.

“El ‘fijarse’ en el hermano comprende además la solicitud por su bien espiritual. Y aquí deseo recordar un aspecto de la vida cristiana que a mi parecer ha caído en el olvido: la corrección fraterna con vistas a la salvación eterna. Hoy somos generalmente muy sensibles al aspecto del cuidado y la caridad en relación al bien físico y material de los demás, pero callamos casi por completo respecto a la responsabilidad espiritual para con los hermanos. No era así en la Iglesia de los primeros tiempos (…). Cristo mismo nos manda reprender al hermano que está cometiendo un pecado (cf. Mt 18,15). (…) La tradición de la Iglesia enumera entre las obras de misericordia espiritual la de 'corregir al que se equivoca'. Es importante recuperar esta dimensión de la caridad cristiana. Frente al mal no hay que callar. Pienso aquí en la actitud de aquellos cristianos que, por respeto humano o por simple comodidad, se adecuan a la mentalidad común, en lugar de poner en guardia a sus hermanos acerca de los modos de pensar y de actuar que contradicen la verdad y no siguen el camino del bien. Sin embargo, lo que anima la reprensión cristiana nunca es un espíritu de condena o recriminación; lo que la mueve es siempre el amor y la misericordia, y brota de la verdadera solicitud por el bien del hermano. (…) En nuestro mundo impregnado de individualismo, es necesario que se redescubra la importancia de la corrección fraterna, para caminar juntos hacia la santidad. (…) Es un gran servicio ayudar y dejarse ayudar a leer con verdad dentro de uno mismo, para mejorar nuestra vida y caminar cada vez más rectamente por los caminos del Señor”. (…)

2. “Los unos en los otros”: el don de la reciprocidad.

“Este ser ‘guardianes’ de los demás contrasta con una mentalidad que, al reducir la vida sólo a la dimensión terrena, no la considera en perspectiva escatológica y acepta cualquier decisión moral en nombre de la libertad individual. Una sociedad como la actual puede llegar a ser sorda, tanto ante los sufrimientos físicos, como ante las exigencias espirituales y morales de la vida. En la comunidad cristiana no debe ser así”. (…)

“Los discípulos del Señor, unidos a Cristo mediante la Eucaristía, viven en una comunión que los vincula los unos a los otros como miembros de un solo cuerpo. Esto significa que el otro me pertenece, su vida, su salvación, tienen que ver con mi vida y mi salvación. Aquí tocamos un elemento muy profundo de la comunión: nuestra existencia está relacionada con la de los demás, tanto en el bien como en el mal; tanto el pecado como las obras de caridad tienen también una dimensión social. En la Iglesia, cuerpo místico de Cristo, se verifica esta reciprocidad: la comunidad no cesa de hacer penitencia y de invocar perdón por los pecados de sus hijos, pero al mismo tiempo se alegra, y continuamente se llena de júbilo por los testimonios de virtud y de caridad, que se multiplican. (…) Todo cristiano puede expresar en la preocupación concreta por los más pobres su participación del único cuerpo que es la Iglesia. La atención a los demás en la reciprocidad es también reconocer y agradecer el bien que el Señor realiza en ellos”. (…)

3. “Para estímulo de la caridad y las buenas obras”: caminar juntos en la santidad.

“Esta expresión de la Carta a los Hebreos (10, 24) nos lleva a considerar la llamada universal a la santidad. (…) El tiempo que se nos ha dado en nuestra vida es precioso para descubrir y realizar buenas obras en el amor de Dios. Así la Iglesia misma crece y se desarrolla para llegar a la madurez de la plenitud de Cristo (cf. Ef 4,13). En esta perspectiva dinámica de crecimiento se sitúa nuestra exhortación a animarnos recíprocamente para alcanzar la plenitud del amor y de las buenas obras”.

“Lamentablemente, siempre está presente la tentación de la tibieza, de sofocar el Espíritu, de negarse a ‘comerciar con los talentos’ que se nos ha dado para nuestro bien y el de los demás (cf. Mt 25,25ss). Todos hemos recibido riquezas espirituales o materiales útiles para el cumplimiento del plan divino, para el bien de la Iglesia y la salvación personal. Los maestros de espiritualidad recuerdan que, en la vida de fe, quien no avanza, retrocede”. (…)

“Ante un mundo que exige de los cristianos un testimonio renovado de amor y fidelidad al Señor, todos han de sentir la urgencia de ponerse a competir en la caridad, en el servicio y en las buenas obras . Esta llamada es especialmente intensa en el tiempo santo de preparación a la Pascua”.

Para leer el texto completo, puede ingresar a:
www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/lent/documents/hf_ben-xvi_mes_20111103_lent-2012_sp.html.

Canto Danza a mi Paìs de Luis Enrique Ascoy

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